Nahle APOYA y brinda justicia social a los productores de maiz en Veracruz

“Es de justicia que coman quienes nos dan de comer”, fue la frase con la que Andrés Manuel López Obrador definió la política agroalimentaria de la Cuarta Transformación:

Mientras México incrementaba su dependencia de las importaciones de alimentos, miles de pequeños y medianos productores enfrentaban bajos precios, escasa tecnificación, falta de financiamiento y programas que, en muchos casos, terminaban beneficiando a intermediarios y liderazgos políticos antes que a quienes trabajaban la tierra.

La nueva política para el campo fue entonces y sigue siendo recuperar la producción nacional rumbo a la soberanía alimentaria.

En Veracruz, la gobernadora Rocío Nahle ha retomado esa visión con una apuesta clara, particularmente en un cultivo que forma parte de la identidad y la seguridad alimentaria del país: el maíz.

Bajo ese principio, los apoyos hoy llegan de manera directa a los productores y se complementan con acciones que buscan elevar la productividad y reducir costos de producción.

El programa de Granos Básicos para la Soberanía Alimentaria impulsa el uso de semilla híbrida mejorada e innovación tecnológica para incrementar los rendimientos.

Paralelamente a la estrategia nacional de preservar la riqueza genética del maíz, Veracruz puso en marcha las Casas de Maíces Nativos y Criollos, espacios comunitarios destinados a la conservación de semillas, el intercambio de conocimientos y la protección de este patrimonio agrícola.

La estrategia también contempla la mecanización del campo mediante más de cien tractores, implementos agrícolas y motosembradoras de uso comunitario y gratuito, una medida que permite reducir significativamente los costos que difícilmente podrían asumir los pequeños productores de manera individual.

A ello se suman las Escuelas Campesinas Veracruzanas, donde se promueve la agricultura regenerativa, la conservación del suelo y la capacitación técnica para fortalecer la productividad con criterios de sustentabilidad.

Pero toda esta estrategia necesita un elemento indispensable: que producir sea negocio para quien siembra.

Por ello cobra especial relevancia el convenio que el Gobierno de Veracruz firmará con Alimentación para el Bienestar, mediante el cual el precio de garantía del maíz alcanzará los 7 mil pesos por tonelada.

De ese monto, 6 mil pesos serán cubiertos por el Gobierno de México a través de Alimentación para el Bienestar y mil pesos adicionales serán aportados por el Gobierno del Estado.

La visita este jueves de María Luisa Albores González, directora general de Alimentación para el Bienestar, a Altotonga y Villa Aldama permitió constatar los avances que Veracruz ha construido en apenas año y medio de gobierno.
Y como lo refirió la gobernadora Veracruz lo tiene todo: tierras y cultivos.

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