Aumentan casos de cáncer de mama en menores de 40 años; asociaciones civiles absorben la demanda

por Sergio Lara
El diagnóstico de cáncer de mama en mujeres menores de 40 años registra un aumento sostenido en la última década, una tendencia que mantiene al límite las solicitudes de asistencia médica y psicológica en el país. En Veracruz, la asociación Mujeres Activas contra el Cáncer de Mama (MUAC) reporta un flujo diario de pacientes que buscan desde contención emocional hasta estudios clínicos y prótesis ante los vacíos del sistema de salud.

“El cáncer de mama es una enfermedad que no se puede prevenir aún. No existe una vacuna ni un medicamento que te tomes y evite que te dé”, advierte Beatriz Cruz Solórzano, presidenta de MUAC. La activista señala que el principal factor de riesgo es ser mujer, independientemente de la carga genética o los antecedentes familiares de cada paciente.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la Secretaría de Salud confirman que esta enfermedad se mantiene como la primera causa de muerte por tumores malignos en las mujeres mexicanas mayores de 20 años. Al ser un padecimiento multifactorial, las instituciones médicas y las organizaciones civiles centran sus recursos exclusivamente en la detección temprana y el tratamiento rápido.
Existen determinantes médicos que no se pueden modificar, como la herencia genética, la menstruación temprana o la menopausia tardía. Sin embargo, Cruz Solórzano detalla que el impacto de la enfermedad exige cambiar los hábitos diarios: “Una alimentación sana, no beber y hacer ejercicio son acciones que nos van a ayudar a que los factores de riesgo no sean tan altos”.
Ante el incremento de casos en población joven durante los últimos 12 años, la organización implementó el “Programa 25”. La iniciativa busca informar a las mujeres a partir de esa edad sobre la urgencia de realizarse chequeos periódicos, con el objetivo de eliminar el estigma social de que los tumores mamarios son exclusivos de edades avanzadas.
La asistencia integral que brinda la asociación es totalmente gratuita y se enfoca en mujeres de escasos recursos sin seguridad social, aunque admiten excepciones frente a diagnósticos urgentes que requieren estudios inmediatos. Las solicitudes que procesan todos los días incluyen mastografías, mangas para linfedema, pelucas y apoyo emocional continuo.
Para sostener la demanda, los fondos de sus eventos públicos se dividen bajo un esquema estricto. El 60 por ciento financia mastografías y ultrasonidos para mujeres desde los 25 hasta más de 69 años, mientras que el 40 por ciento restante cubre la compra de prótesis externas de silicón y sostenes especiales para pacientes que atravesaron una mastectomía.
La recomendación central de los especialistas frente a esta crisis de salud es el autoconocimiento físico. Las organizaciones instan a las mujeres a palpar sus senos, axilas y clavículas de manera rutinaria; ante el hallazgo de cualquier nódulo o anomalía, la instrucción es acudir de forma directa con un médico oncólogo para recibir un diagnóstico inmediato.


