Cáncer de próstata con metástasis golpea a mexicanos desde los 50 años, alerta la CAU

por Sergio Lara
El 70 por ciento de los hombres en México que acude a realizarse estudios urológicos recibe un diagnóstico de cáncer de próstata en etapa avanzada con metástasis, lo que anula la posibilidad de acceder a tratamientos curativos. Así lo advirtió Ana María Autrán Gómez, especialista en Urología Oncológica e integrante de la Confederación Americana de Urología (CAU), al señalar que las detecciones tardías continúan cobrando vidas en el país.

La alerta se sustenta en los registros oficiales de la Secretaría de Salud y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), dependencias que ubican al cáncer de próstata como la primera causa de muerte por tumores malignos entre la población masculina. De acuerdo con las cifras del sector salud federal, este padecimiento provoca anualmente más de siete mil defunciones y acumuló más de 100 mil decesos entre 2010 y 2024.
La médica de la CAU explicó que una proporción considerable de los casos detectados en fases avanzadas corresponde a personas que rondan los 50 años. A esa edad, considerada temprana dentro de la oncología prostática, el tumor exhibe una mayor agresividad biológica, lo que reduce sustancialmente el margen de maniobra clínica para los especialistas.
Autrán Gómez precisó que la alta incidencia de diagnósticos tardíos no se debe únicamente a la renuencia o al temor de los varones para someterse a revisiones urológicas. Subrayó que en los servicios de salud prevalece un déficit de información oportuna, falta de formación médica de primer contacto y una ausencia de acompañamiento integral para que la población reconozca el riesgo antes de manifestar síntomas.
Frente a este escenario, urgió a establecer una cultura de revisión médica constante en lugar de depender de campañas estacionales en el calendario. “La salud es de todos los días, no existe mes. No existe el mes de octubre o noviembre, existe todos los días. Es conciencia sobre nuestra salud. Le digo a mis pacientes: si nosotros no somos conscientes de nuestra propia salud, nadie lo va a hacer”, enfatizó.
La especialista de la CAU remarcó que el impacto de un diagnóstico tardío desborda al paciente y golpea directamente a su entorno familiar, donde generalmente las parejas y los hijos terminan asumiendo la carga de los cuidados terminales. “Es una conciencia colectiva.
Recordemos que los caballeros son padres de familia, son el pilar. Es muy importante que tomen conciencia de la importancia”, indicó.
Frenar el índice de mortalidad por esta neoplasia exige incorporar las evaluaciones prostáticas como revisiones periódicas de rutina en el primer nivel de atención médica en todo México. Sin una política preventiva permanente y la normalización de estos chequeos a tiempo, la enfermedad continuará detectándose en etapas donde la medicina ya no ofrece alternativas de curación.


