Álamo, entre el lodo y el agua
A 10 días de la fuerte inundación que sufrieran las y los habitantes de Álamo aún siguen descombrando sus hogares, sacando el lodo, limpiando paredes y dejando ir sus pertenencias.
Las calles de las colonias Pantepec, La Heroica y otras colonias aún siguen bajo el agua.
Autoridades de Marina y Sedena limpian las calles principales para dar acceso a la zona centro.
Desde la entrada al municipio naranjero huele a humedad, el lodo ya hecho polvo se levanta.

Estacionadas junto a la estatua de El Colotero, monumento simbólico de este lugar al ser productor de naranja están ubicados módulos de atención médica de Imss bienestar, algunos pacientes acuden a vacunarse y otros a ser curados del pie al presentar llagas y hongo a causa del fango que aún persiste en zonas de esta ciudad.
La señal telefónica en algunos lugares aún no se restablece, la energía eléctrica es intermitente.
Los rayos del sol queman y la temperatura marca más de 30 grados.

El agua potable para las y los afectados hace falta, material de limpieza y mano de obra para sacar el lodo que dejaron las fuertes lluvias.
El río Pantepec que se desbordó, arrasó con todo lo que encontró a su paso.
Ni en la inundación de 1999 que dejó a varias colonias inundadas se compara con lo que sucedió el pasado 9 de octubre.

El agua tapó primeros pisos en toda la ciudad de Álamo, en zonas bajas alcanzó hasta el segundo piso dejando sin nada a decenas de familias.
Muchas personas quedaron atrapadas en sus hogares, pudieron salir de sus casas una vez que descendiera el agua.
Familias completas llegaron a los albergues, otras más buscaron refugio en localidades cercanas y unas más decidieron dormir sobre la carretera.
Cientos de personas altruistas provenientes de diferentes estados y municipios de Veracruz han llegado a donar víveres, entregar comida, agua, artículos de limpieza, medicinas y ropa.




Las y los servidores de la nación, recorren hogares para censarlos.
El tiempo apremia, las y los damnificados buscan con prisa limpiar sus hogares y volver a dormir en ellos.
En las calles aún hay animales muertos, el olor comienza a combinarse en el ambiente.
Por el momento, el puente José López Portillo que comunica a municipios de la zona norte, no tiene paso, la fuerte corriente del río hizo colapsar parte de la estructura y solo motocicletas pueden acceder.




Los escombros recogidos están almacenados en la zona llamada el bordo, muy cerca del río. El río Pantepec dejó pozas en donde no las había, estas son aprovechadas por ciudadanía para bañarse y lavar algo de ropa que pudieron rescatar entre el lodo.






