Vocero de transportistas admite error en aumento unilateral y confirma devolución de unidades “Ulúa”
por Sergio Lara
Boca del Río, Ver.- La Asociación de Transportistas de Veracruz (Astraver) dio marcha atrás este viernes al incremento no autorizado de tarifas en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, confirmando que el costo del pasaje se mantendrá en 9 pesos para el público general y 7 pesos para estudiantes y adultos mayores.
Jorge Ramos, vocero de la organización, reconoció públicamente que el gremio actuó de manera errónea al intentar imponer un aumento unilateral y ratificó la disposición del sector para alinearse con las directrices del gobierno estatal.
Tras el intento fallido de fijar el pasaje en 12 pesos a principios de semana, los concesionarios ofrecieron una disculpa a la administración de la gobernadora Rocío Nahle García. Jorge Ramos señaló que la decisión inicial respondió a una crisis financiera insostenible, pero aceptó que violaron la normativa vigente. “Nos equivocamos… se tomó probablemente una mala decisión y siempre hay la oportunidad de rectificar el camino”, declaró el portavoz ante los medios de comunicación.
En un movimiento clave para la reestructuración del transporte, el vocero confirmó la devolución de los autobuses del sistema “Ulúa” al gobierno del estado. Jorge Ramos explicó que, a solicitud del ejecutivo estatal, los concesionarios entregaron estas unidades (originalmente destinadas a la renovación de la flota bajo un esquema de financiamiento) para que sean operadas directamente por una empresa estatal, garantizando así la prestación del servicio en rutas críticas.
Cuestionado sobre si esta retractación representaba una derrota política ante el ejecutivo, Ramos descartó esa interpretación y enfatizó la institucionalidad del gremio. “No es una forma de doblar… es de ser empáticos con la ciudadanía, de seguir luchando, trabajando codo a codo con los veracruzanos”, sostuvo, reiterando su “respeto absoluto” al liderazgo y sensibilidad social de la gobernadora Nahle.
A pesar del acuerdo, el sector subrayó la emergencia económica que atraviesa tras 14 años sin ajustes tarifarios oficiales. Según datos presentados por el integrante de Astraver, los costos de operación se han disparado, registrando un alza del 130% en combustibles y del 300% en el precio de nuevas unidades, lo que, según el vocero, impide actualmente a los transportistas ser sujetos de crédito para renovar el parque vehicular con la tarifa actual.
El vocero de los transportistas también abordó la polémica sobre el subsidio a la tarifa preferencial de 7 pesos, argumentando que este descuento es absorbido íntegramente por las utilidades de los transportistas y no por el gobierno. Ramos sugirió que, dado que hoy estudiantes y adultos mayores reciben apoyos federales directos como las becas “Rita Zetina”, “Benito Juárez” y la pensión universal, existen mejores condiciones de ingreso en los usuarios que en años anteriores.
Respecto al deterioro visible de las unidades, el vocero de Astraver atribuyó parte de la responsabilidad al vandalismo por parte de los pasajeros, rechazando que la falta de mantenimiento sea la única causa. “Ha habido inversiones muy fuertes en los autobuses que hoy transitan con aire acondicionado nuevo y que los han vandalizado los mismos usuarios… con cúter han roto asientos de tela que son costosísimos”, afirmó, señalando la falta de corresponsabilidad ciudadana en el cuidado del transporte.
El empresario transportistas concluyó informando que se mantendrán a la espera de nuevas instrucciones por parte del gobierno estatal para definir el futuro operativo de las rutas. Por el momento, el servicio continuará operando bajo las tarifas oficiales de 2014, mientras las autoridades estatales asumen el control de las unidades recuperadas para estabilizar la movilidad en la conurbación.






