Desinformación frena llegada de turistas a “La Pequeña Venecia” en Boca del Río
por Sergio Lara
Boca del Río, Ver.- Prestadores de servicios turísticos en la zona de Plaza Banderas reportan una afluencia de visitantes del 30%, una cifra que sitúa la actividad económica actual 40 puntos porcentuales por debajo de las expectativas proyectadas para el periodo vacacional de Semana Santa.

Raúl Arano de la Cruz, presidente de la cooperativa La Pequeña Venecia Veracruzana, señaló que la difusión de información sobre presunta contaminación en las aguas y en el producto marino ha inhibido la llegada de viajeros a este destino del Golfo de México.
“Esperamos que la gente no se espante por las noticias que están en la radio, en la tele, de que eso está contaminado. Sí hay contaminación, pero no es una cosa muy que digamos; la gente se sigue metiendo al agua”, afirmó Arano de la Cruz, quien enfatizó que áreas como Villa del Mar en el puerto de Veracruz mantienen actividad recreativa.
El representante de la cooperativa boqueña desestimó las versiones sobre riesgos en el consumo de mariscos, argumentando que no existen indicios de mortandad en las especies locales. “Eso es mentira; el marisco cuando se contamina se muere solo. No hay tal contaminación como Tabasco; aquí viene arribando muy poco chapo (chapopote)”, explicó.
Esta percepción de riesgo sanitario ha impactado directamente en la demanda de los recorridos por el río Jamapa y la zona de manglares, donde los guías explican la importancia ecológica del estero y muestran sitios emblemáticos como la Isla del Amor y los canales del fraccionamiento que da nombre a la agrupación.
Pese a la baja demanda, los lancheros mantienen una tarifa de 250 pesos por persona en viajes colectivos. “Los costos siguen siendo los mismos de hace tres años. No tenemos aquello de que por ser temporada alta elevamos nuestros costos”, sostuvo el líder boqueño desde la caseta de información ubicada en la plaza principal de Boca del Río.
Por último, señaló que la organización, que integra a restauranteros y lancheros, busca revertir la tendencia actual durante el cierre de la semana mayor, basando su oferta en el contacto con los ecosistemas fluviales y la estabilidad de sus precios frente a la inflación del sector turístico.




