En Orizaba llaman a frenar el tráfico ilegal de las especies
Orizaba, Ver.- La Unidad de Manejo Ambiental (UMA) desarrolla acciones integrales para garantizar calidad de vida y salud de los animales de la reserva, priorizando el respeto a su dignidad.
La coordinadora de UMA, la doctora Brenda Abaroa Ortiz, hizo un llamado a evitar el tráfico ilegal de especies, una problemática poco visibilizada, e insistió en no fomentarla. Explicó que muchos de los ejemplares en la reserva de Orizaba provienen de decomisos realizados por las autoridades, por lo que no tienen origen en su entorno natural.






Indicó que, debido a antecedentes de maltrato, domesticación o por tratarse de especies exóticas, la mayoría de estos animales no pueden ser reintroducidos a su hábitat natural, por lo que se les brida atención permanente en condiciones adecuadas.
Actualmente, la UMA, alberga más de 900 animales de diversas especies, entre reptiles, aves y mamíferos, incluidos ejemplares nocturnos como felinos, aves rapaces e hipopótamos, lo que exige adaptar sus espacios en aspectos como iluminación, temperatura, humedad y resguardo.
Como parte de su manejo, se aplican dietas específicas según su clasificación en carnívoros, omnívoros y herbívoros, diseñadas para cubrir sus necesidades nutricionales y prevenir enfermedades derivadas de obesidad o desnutrición.
También se realizan programas de enriquecimiento ambiental que estimulan las conductas naturales y reducen el estrés del cautiverio, mediante dinámicas que promueven la actividad física y mental de cada especie.
De igual manera se implementaron protocolos de “condicionamiento operante”, con fines médicos, permitiendo que los animales colaboren voluntariamente en revisiones para monitorear su estado de salud sin generarles estrés.
La reserva animal resguarda animales “geriátricos”, algunos con más de una década en el lugar. Ejemplares como jaguares de hasta 20 años, monos y osos mayores de 20, así como dromedarios de hasta 40 años, reciben cuidados especiales acordes con su condición de salud, física y edad.
Dichas acciones buscan ofrecer a los ejemplares un entorno lo más cercano posible a su hábitat natural, garantizándoles una vida digna en cautiverio, concluyó.




