Exclusión laboral de personas trans persiste pese a leyes antidiscriminación, señala activista

Veracruz, Ver.- En el marco del mes del orgullo, Mónica de la Torre, activista e integrante del Movimiento de Inclusión Trans A.C. (MOVIT), advirtió que el desempleo sistemático y la pérdida de empatía en plataformas digitales representan las barreras centrales para la sociedad actual.
La representante expuso que los empleadores desconfían de las capacidades de las personas trans. Detalló que, si bien la legislación prohíbe la discriminación, las empresas carecen de apertura estructural, lo que condena a perfiles preparados a la inactividad y fomenta la idea errónea de que la diversidad sexual carece de formalidad.

“El mayor prejuicio que tenemos todos en general (…) es el trabajo, el prejuicio de que no nos creen capacitadas para ciertas áreas. Tenemos gente muy capacitada y con muy nulas oportunidades”, declaró de la Torre al exigir la actualización de las políticas de contratación en el país.
Añadió que el problema trasciende el ámbito corporativo y se refleja en una crisis de violencia en internet. La activista indicó que el uso de redes sociales facilita el ataque contra minorías, personas de distintas complexiones físicas o víctimas de tragedias, eliminando la responsabilidad sobre el dolor ajeno.
“Nos hemos deshumanizado a través de un teléfono o de una computadora. Hay un desapego social horrible, vemos un accidente y comentamos barbaridad y media sin darnos cuenta de que la familia va a leer nuestros comentarios”, enfatizó.
Para combatir esta dinámica, de la Torre instó a frenar la categorización de las personas y a reconocer la individualidad. Subrayó que el objetivo de la expresión de identidad es demostrar seguridad, profesionalismo y establecer una red ciudadana basada exclusivamente en el respeto mutuo.
Al reflexionar sobre el mes del orgullo, la integrante de MOVIT equiparó la exigencia de derechos con la historia del sufragio femenino. Recordó que hace medio siglo las mujeres no podían votar y hoy México cuenta con una presidenta, un avance histórico que motiva a su colectivo a continuar reclamando un estatus social y profesional equitativo.


