Advierten sobre riesgos del maquillaje “barato”: “Puede provocar ceguera o malformaciones”
por Sergio Lara
Boca del Río, Ver.— La maquillista profesional Jaret Ramón Delgado advirtió sobre los graves riesgos para la salud asociados a servicios de maquillaje de bajo costo e impartidos por personal no especializado. La estilista, con una década de experiencia y especialización, señaló que la “guerra de precios” en la industria está llevando a los consumidores a exponerse a peligros significativos por ahorrarse dinero.
Ramón Delgado, quien ha impartido cursos en diversas agencias de modelos y en estados como Quintana Roo, Jalisco y Ciudad de México, fue contundente sobre las consecuencias del uso incorrecto de productos: “Es peligroso usar diferentes productos de formas erróneas… puede llegar a provocar hasta ceguera, algunos productos, malformaciones de los labios. Si algún producto te causa alguna alergia, los labios los puede hasta deformar”.
Señaló que, si bien existen maquillistas empíricos “buenísimos”, la profesionalización y el estudio proporcionan conocimientos técnicos indispensables. Explicó que un maquillista sin la formación adecuada sobre componentes químicos, como los ácidos glicólico o láctico presentes en el skincare, puede arriesgar la integridad física del cliente sin saberlo.
El especialista identificó como uno de los principales retos del sector la disparidad de costos. Indicó que mientras nuevos maquillistas cobran 300 o 500 pesos, los profesionales establecidos oscilan entre 2,000 y 3,000 pesos, y artistas de alto nivel pueden cotizar hasta 35,000 pesos. Esta diferencia, dijo, genera una competencia que presiona los precios a la baja.
Sin embargo, Ramón Delgado justificó el costo de los servicios profesionales. “Ser maquillista es muy caro, tanto estudiarlo como tener el material”, afirmó. Detalló que los costos de los insumos de alta calidad son elevados, mencionando como ejemplo polvos de 1,200 pesos o la necesidad de poseer entre 100 y 200 brochas, con precios individuales que pueden alcanzar los 800 pesos.
El maquillista relató que una consecuencia común de buscar servicios económicos es la insatisfacción del cliente. “Tengo muchas clientas que siempre dicen… ‘ay, pero no me vayas a dejar como travestí'”, comentó. Explicó que este temor surge de experiencias previas donde el maquillaje fue excesivo.
Aclaró que el término “travesti” se refiere a una caracterización que modifica facciones, lo cual es diferente al maquillaje social. Detalló que muchos maquillistas, en su afán de aplicar técnica, terminan por “cambiar a la persona” al grado que sus conocidos no las reconocen.
Finalmente, Jaret Ramón Delgado recomendó a las personas que buscan este servicio, especialmente por primera vez, “que no escatimen en costo” y no se arriesguen por 500 pesos. Subrayó que la meta de un profesional es resaltar la belleza existente para que las clientas “se sientan hermosas, poderosas, empoderadas… pero sin cambiarlas, sin que se sientan ni se vean diferentes”.





