Al final, Rocío Nahle tenía razón
Desde hace 23 días empezaron a llegar residuos de hidrocarburos a las costas veracruzanas, las primeras apariciones fueron en el sur del estado, específicamente en Pajapan.
Ni Pemex, ni las autoridades federales pudieron dar información al respecto, mientras los pescadores veían llegar el producto a las playas.
Esta situación se fue extendiendo a otras zonas de la entidad, mientras las autoridades federales seguían sin comunicar al respecto. Fue la gobernadora Rocío Nahle la primera autoridad que hizo una declaración respecto al tema, al cruzar información con los diferentes entes federales para informar a la población sobre lo que se suponía había ocurrido de origen.
Directa y precisa como es, la titular del ejecutivo en Veracruz explicó que de acuerdo con fuentes específicas todo parecía provenir del derrame de un barco que hacía trabajos en el litoral de Tabasco, entre Sánchez Magallanes y las costas de Veracruz, al tiempo en que las autoridades analizaban indicios de alguna “chapopotera”, término utilizado en el argot petrolero.
Nahle García fue enfática al declarar que dicho barco no era de Pemex y que había que estar atentos a la información de las autoridades federales.
Conforme transcurrieron los días, aparecieron residuos de petróleo en Alvarado y Boca del Río, trazas que en forma de grandes gotas se depositan en la arena.
Experta en el tema petrolero, Rocío Nahle lo explicó en forma clara y sin rodeos; lo que ocasionó que algunos medios sin conocimiento profundo y con alguna frustración por no reconocer que Pemex no fue el causante iniciaron, como ya es costumbre, el golpeteo y ofensas contra la gobernadora de Veracruz.
Hasta las ONG de la talla de Greenpeace se volcaron al mostrar fotografías falsas y circular videos que no correspondían a la realidad en el golfo, es decir, se desataron cuando se enteraron que no fue Pemex el causante, prácticamente entraron en la frustración.
Este 26 de marzo, el grupo interdisciplinario que formó la presidenta Claudia Sheinbaum para esclarecer el origen del evento reportó que, efectivamente, fue el derrame de un barco que se encontraba en el sur de Veracruz y Tabasco, así como también la manifestación de unas chapopoteras en el Golfo de México, tal como lo declaró en un principio la gobernadora Rocío Nahle.
Pero lejos del resultado de la investigación y los trabajos de limpieza de playas que han realizado las autoridades estatales, municipales y federales hay que poner sobre la mesa el actuar de medios de comunicación, sobre todo de las grandes televisoras nacionales, pues sin la mínima ética periodística y conocimiento técnico del tema pasaron de la crítica a la agresión contra Nahle García.
¿Cuál es el fondo? La falta de financiamiento del estado a las grandes televisoras. Hay que recordar que, en campaña, Televisa pretendió extorsionar a la entonces candidata de Morena con 200 millones de pesos, y TV Aztecam empresa que ya está prácticamente quebrada, se lanza tal como lo hace Salinas Pliego: agrede e insulta ante la falta de convenios publicitarios con los gobiernos de la 4T.
Es claro que la gobernadora de Veracruz tiene carácter y está acostumbrada a enfrentar a adversarios y enemigos, pero la recién campaña y publicidad del derrame en las playas del estado, sin duda, a quienes más afecta es a los prestadores de servicios turísticos y desarrolladores económicos.
Es por ello que hoy más que nunca hay que retomar la recomendación que ha hecho Rocío Nahle: debemos hablar bien de Veracruz y de los veracruzanos para que lleguen inversiones, turismo y crecimiento.
A algunos medios de comunicación les falta mantener la calma, para no llegar a un derrame, pero de tipo cerebral.





