Industria panificadora en Veracruz proyecta récord de ventas pese a presión inflacionaria
por Sergio Lara
Veracruz, Ver.- La industria panificadora en Veracruz ha puesto en marcha una maquinaria de producción masiva para satisfacer la demanda de la Rosca de Reyes, una tradición que se mantiene como pilar económico del sector al inicio de este 2026.
Bichir Nahum Lajud, representante de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa) en la entidad, confirmó que las panaderías locales trabajan actualmente “a todo vapor” para cumplir con el ciclo de consumo más importante del primer trimestre.
El sector cerró un ciclo 2025 descrito por la cámara como “extraño” debido al incremento sostenido en costos operativos esenciales, tales como salarios, gasolinas, gas, luz, margarinas y aceites. No obstante, la estabilidad en el precio de la harina durante el año pasado permitió que el costo del pan al consumidor se mantuviera sin cambios drásticos, logrando un balance financiero de “empate” técnico, pero con un volumen de ventas robusto en el cierre de diciembre.
De acuerdo con las cifras oficiales de la Canainpa, desde el pasado 2 de enero y hasta el próximo 9 de este mes, las panificadoras locales producirán un promedio de tres toneladas diarias de Rosca de Reyes. Esta estadística contempla exclusivamente a los productores tradicionales y locales, sin contabilizar la oferta masiva de las tiendas de autoservicio que operan en la zona conurbada, lo que eleva significativamente el tonelaje total de producto en el mercado.
El entrevistado dijo que el impacto económico se ve impulsado por un fenómeno de consumo social recurrente: se estima que cada ciudadano en Veracruz participa, en promedio, en tres y hasta cinco reuniones para “partir la rosca” entre eventos familiares, de amigos y compromisos laborales. Esta frecuencia de consumo per cápita es el factor determinante para que los industriales del pan proyecten la posibilidad de romper récords de venta durante los primeros días de enero.
Respecto a la competencia con las grandes cadenas de autoservicio, la representación de Canainpa señaló que el mercado actual permite la coexistencia de ambos modelos de negocio. La industria artesanal apuesta por la fidelidad de su clientela y la calidad del producto como elementos diferenciadores, afirmando que la decisión de compra del consumidor final se basa en la preferencia por el sabor tradicional sobre la producción industrializada.
Pese al optimismo por el volumen de ventas, el gremio observa con cautela el comportamiento del sector educativo para este periodo. Los ajustes en el calendario de regreso a clases y las nuevas normativas sobre disposiciones de alimentos permitidos en los planteles escolares generan incertidumbre sobre si se mantendrá la tradición de consumir una rosca por cada salón de clases, una variable que históricamente representa un porcentaje considerable de la demanda.
Añadió que el horizonte de precios para el primer trimestre de 2026 sugiere ajustes inminentes en el costo de los productos derivados del trigo. Si bien el sector ha proyectado absorber los costos operativos durante enero y parte de febrero para proteger el consumo de temporada, los incrementos acumulados en insumos clave obligarían a realizar modificaciones en el precio final del pan en el corto plazo, dependiendo del ajuste en el mercado de harinas.
Consideró que la industria panificadora veracruzana proyecta que la festividad de los Reyes Magos será el motor de estabilización financiera para el inicio del año. Con la producción en su punto máximo y una logística que se extiende hasta mediados de mes, el sector busca consolidar el crecimiento económico frente a los retos de inflación y costos de energía que marcaron el cierre del periodo anterior.



