Intolerancia a la prensa


La Contraparte

Por ÓSCAR PEDRO REYES CASTELÁN

No se conocía públicamente ese talante de intolerancia del gobernador Cuitláhuac García Jiménez, y menos ejercerlo en contra de mujeres reporteras

Acaba de padecerlo Sarah Landa por una pregunta que lo incomodó, lo que no solamente es un signo de alerta para periodistas, medios comunicación y la sociedad en su conjunto por el tono agresivo que empleó, de estigmatización y falta de respeto a la libre expresión; más inquietante es el evidente descontrol de sus reacciones.

El exabrupto sucedió durante la conferencia de prensa matutina que el Ejecutivo estatal ofrece a la prensa, y mereció un inmediato y valiente posicionamiento de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) en defensa de la comunicadora.

A García lo descompuso una pregunta sobre el delito de ultrajes a la autoridad, que se resiste a derogar como lo recomendó la CNDH por ser violatorio de los derechos humanos, del cual desde hace tiempo lo han cuestionado y solicitado su retiro, organizaciones de abogados, empresarios, iglesias, ONG’s y ciudadanos que han sufrido abusos en su aplicación.

“¿Todos?, ¿todos en contra?, ¿qué abogado, los que defienden a delincuentes? ¿quiénes están en contra?, ¿dime nombre de quienes?”, exigía el mandatario casi fuera de sí a la periodista Landa.

“Casi todos”, respondió Sarah, y entonces la llamó “mentirosa”, y quiso exhibirla públicamente, al igual que al medio para el que trabaja.

Esto sirvió para recordar que no es la primera vez que García Jiménez comete este tipo de actos; antes, durante el tiempo que lleva en el cargo, ha tenido el mismo trato áspero e irrespetuoso con mujeres reporteras, al menos con cuatro más, Osiris Muñoz, Rosalinda Morales, Ana Lilia Velázquez y Claudia Montero.

¿Qué fue lo que en realidad exasperó al Gobernador?

La única respuesta es que se ha visto obligado a retirar ese tipo penal que él mismo propuso modificar mediante una iniciativa enviada en marzo del año pasado al Congreso local para elevar la penalidad para quienes cometan agresiones contra un servidor público, principalmente policías, pero sirvió, está documentado, para abusar y meter a la cárcel a ciudadanos inocentes, políticos opositores, manifestantes y críticos.

El caso más emblemático es el de los seis jóvenes xalapeños que tuvieron que pasar tres meses encarcelados por ese motivo hasta que lograron salir gracias a la orden de un juez federal que encontró falsedad en el señalamiento, de otra manera seguirían encerrados injustamente.

En esa conferencia de prensa, el propio mandatario reconoció que sólo una barra de abogados en el estado, que tampoco mencionó por su nombre, se ha pronunciado en apoyo de esa figura penal; las demás, como le señaló puntualmente la reportera Sarah Landa, lo han hecho en contra.

Es el enojo del mandatario, y se desquitó con una mujer y la prensa, en vez de hacerlo contra quienes le vendieron la idea de enviar esa ominosa modificación al Código Penal del estado.

Sarah, siempre se ha caracterizado por ser respetuosa con todos y se mostró como lo que es, una mujer educada y profesional; en cambio, García actuó como gobernante arrebatado e intolerante, sin el mínimo equilibrio, y además, manda mensaje o línea a otros y otras que ejercen funciones en su gobierno y en gobiernos locales de MORENA, de que así debe tratarse a quienes se atrevan a cuestionarlos o criticarlos. Grave antecedente en tiempos de violencia desenfrenada contra comunicadores, ante lo cual, al menos, el mandatario tendría que disculparse públicamente con la periodista.


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