No. 4 Las Congruencias e incongruencias son (in) humanas.
Guadalupe Guerrero Dávila, Dra.
Hoy se impone por todas partes la forma de vida consumista en la que toda necesidad debe ser satisfecha de inmediato, bajar de peso rápido pero sin hacer comida de calidad, sin ejercitarte, “eso lleva tiempo”, es mejor tomar pastillas o más rápido una inyección, si se trata de atender las emociones, dejamos atrás la solidez del psicoanálisis por que eso “es muy largo, lleva mucho tiempo” aunque muchos no saben que de acuerdo a las necesidades en esta corriente psicológica existen terapias breves, de emergencia también para los niños a quienes además de crearles un ambiente empático-afectivo para que se expresen, se aplican técnicas como el dibujo o el juego para interpretar.
Es tan apremiante resolver en la inmediatez que prefieren la vida líquida, escuchar por una hora a alguien que tomó un curso, cuando mucho un diplomado, para que sin los fundamentos necesarios les resuelva la vida, a veces aplicando algunas técnicas para la salud, otras haciendo combinaciones de saberes originarios nuestros, revueltos con pensamientos orientales, filosofías de aquí y de allá, algo de demagogia y superstición, aderezados con discursos como el “échale ganas”, “todo depende de ti” “suelta deja ir, saca lo malo” “respira eres el dueño de tu mente”, “sana tu corazón”, “alcanza tus metas”, “eres libre, toma tus decisiones”, estos “guías espirituales” “coaching” se manejan como si supieran todo, es cuando el saber se convierte en muerte porque el no saber, es la posibilidad de duda, rompe con las certezas, es indagación, el no saber es vida, se aleja de las aspiraciones a corto plazo,del acontecer inconsciente de nuestra vida que va marchando al ritmo que nos marca la mercadotecnia actual.
Y qué decir del fomento al individualismo porque el consumismo de la mercadotecnia que nos ofrecen nos alejan de la pertenencia a una comunidad, muchos hablan de comunidad pero solo se busca lucrar no se trabaja sobre un nosotros real, existe la competencia, la traición, el daño, los consumidores están solos , las redes sociales contribuyen a la desintegración de la comunidad.

Para el filósofo que para muchos es el más leído de estos tiempos Byung-Chul Han, es necesaria la vida contemplativa, parar, encontrarnos sin prisa, sin la actividad que exige el capitalismo, y ver-nos, estar en inactividad, reconocer en la ignorancia la posibilidad de creación.
Sugerimos bañarnos de humildad para ver que somos uno más en la marea de la vida líquida que nos arrastra sin permitirnos Ser. Pero como dice Ana Belén y Victor M. ¿qué te puedo decir qué te puedo contar? que tú no hayas vivido.






