No. 6 Las Congruencias e Incongruencias son (in) humanas
Guadalupe Guerrero Dávila, Dra.
¿Por qué en las escuelas de educación básica principalmente en secundaria y preparatoria las niñas, niños y adolescentes sufren tanta violencia por parte de los adultos?, ¿Por qué el concepto “disciplina” es entendido como castigo, imposición, violación permanente de sus derechos y se vive la violencia hacia estos grupos que se convierten en altamente vulnerables -por sufrir violencia por parte de los adultos cotidianamente-?, ¿Por qué los padres de familia ven como “natural” que sus hijos vivan en un ambiente de miedo o disgusto en la escuela?, ¿Por qué la escuela solo es grata para el estudiantado por la convivencia con sus pares?, ¿Por qué es desagradable estudiar matemáticas, física o historia?. Quizá estas preguntas puedan ser respondidas con el aporte de Paulo Freire quien explica que sería muy ingenuo pensar que la escuela no es para “preparar” para un sistema económico inhumano y preocupado más que nada por el consumo y la vida material que favorece siempre a los poderosos.
Quizá por ello humillar a las niñas, niños y adolescentes castigándolos con cepillar las tazas de los baños durante meses, porque sostuvieron una riña entre ellos, sea una práctica establecida en la Escuela Secundaria Federal “Emiliano Zapata” en Tuxpan Veracruz, y en muchas otras y no es que sea malo contribuir a la limpieza de la escuela, siempre y cuando medie un proyecto escolar previamente dialogado con padres y estudiantes tal como lo marca La Nueva Escuela Mexicana, en el que se especifique qué impacto tiene en la comunidad y qué conocimientos, habilidades, actitudes y valores refuerzan estas tareas y que no sean impuestas como castigos causando enojo, frustración e impotencia en los cuerpos supliciados de nuestras niñas, niños y adolescentes, respondiendo así a los intereses de un sistema de poder que es necesario terminar por su trayectoria histórica criminal, a fin de que florezcan todos los grandes valores que poseen las nuevas generaciones.
Pero esto no será nada fácil no basta con que contemos con una nueva política educativa, no basta como bien señala Freire con las Reformas Educativas, se requiere tomar consciencia de quiénes somos y porqué la disciplina en las escuelas se establece orgullosamente como “cero tolerancia” hacia los jóvenes como sucede en el Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro institución preocupada por el “orden y control” y los prefectos son categorizados como “Los encargados del orden”, ¿El orden? El orden establecido por las relaciones de poder que someten, presionan, exigen, etiquetan, inscriben en documentos la historia de la conducta del estudiante y en su piel, en su alma…el miedo, la obediencia, el silencio ante la injusticia, caray que triste es una escuela así, qué triste son las secuelas que dejan en nosotros, sin embargo como también señala P. Freire ni desesperados ni desesperanzados CON ESPERANZA, docentes con padres de familia, trabajadores de la educación y estudiantes pueden fisurar este sistema, escaparse de su poder y generar otras relaciones más humanas, con amor y respeto a nuestro semejante, al medio, al todo integrado para poder vislumbrar un mundo de justicia, armonía y paz, pero como dice Victor Manuel y Ana Bélen ¿qué te puedo contar, qué te puedo decir que tu no hayas vivido?






