La Claudina: un lugar misterioso lleno de historia
Ángel Hernández
Perote, Ver.- El impresionante casco de lo que era una fábrica de hilados y tejidos demuestra lo impresionante que fue en sus épocas de auge y mayor esplendor.

Es la media noche del viernes 14 de octubre, por fin llegamos a la comunidad de Molinos en Perote, Veracruz. Ya nos espera el agente municipal Guadalupe. Nos dijo que antes de subir a la ex fábrica de hilados y tejidos, quiere hablar con nosotros.
Eso me puso nervioso y a la vez preocupado.
Dicen que “La Claudina”, es un lugar cargado de energía y cosas paranormales; apariciones del más allá. Incluso qué existe un muro denominado de fusilamiento, porque en ese lugar mataban a muchas personas.
Don Guadalupe, buenas noches. Saludé al agente municipal de Molinos.
-Ángel, buenas noches ¿cómo estás? ¿Ya listos ? Bienvenidos.
Nos presentamos. Spencer, Raúl y yo platicamos con el agente. Nos dió algunos consejos y se puso a disposición por si llegáramos a necesitar algo durante nuestro recorrido.
Sí. Nos dijo que se cuentan muchas apariciones. Que ellos optan mejor por no subir.
Hace frío. El ambiente ya comenzó a ser tenso y misterioso.
- Gracias don Guadalupe. Estaremos pendientes y esperemos no pase nada fuera de lo normal. Estamos en contacto. Buena noche.
- Si joven. Con cuidado.
Nos subimos a las unidades y seguimos el camino. No se veía nada. Solo los carriles de terracería y polvo. Esta muy oscuro. Yo, venía atrás de la camioneta con Raúl y Diana. Spencer y los demás del equipo viajaba en otra camioneta.
Diana es la nueva integrante de nuestro equipo de investigación paranormal. También es amante de lo sobrenatural. Y es una chica súper aventada en estos temas de suspenso y misterio. Le gusta investigar, conocer y experimentar.
Nos tocó viajar con Memo Nájera; quien además de amar el deporte extremo le gusta el tema paranormal. Durante el camino nos platicó su experiencia. Ya había estado de madrugada en la Claudina. Incluso en la Ex Hacienda de Molinos dice escuchó una risa maldita y vio lo que “pensamos” fue un nagual.
Entre la plática con Raúl y Diana escucho la voz de Memo que dice:
- Señores, bienvenidos. Estamos entrando a La Claudina.
No podía creer lo que estaba viendo. Era la entrada a la ex fábrica de hilados y tejidos. Una impresionante construcción. No se ve tan deteriorada esa parte. Me han hablado mucho de este lugar. Historias de todo tipo, pero sobre todo, de lo importante que fue para la región de Perote.
El nombre de “Claudina” se le dió en honor a la viuda Claudina Fernández.
Inició sus trabajos en 1900 en la producción de tejidos en algodón, pero fue hasta 1928 con la producción de textiles. El 20 de marzo de 1890 fue comprada por 100 mil pesos por Juan Iturbide para explotación agrícola , aserradero y producción textil.
Durante el fin del porfiriato y a principio de la revolución , surgió la sociedad con Manuel Pérez Díaz y Cándido Mier Pérez, pero al fallecer el dueño, en 1906 se dejó como heredera a Claudina y en 1909 cambio el nombre a viuda de Mier y compañía.







Comenzamos a caminar. Raúl hizo el ritual correspondiente. Su oración en latín; nos puso la loción de 21 machos en manos y nuca.
- ¡Aunch! ¡Esta fría !
Yo estaba impresionado con tan maravillosa construcción. Se ve hermosa. Las fotografías que se plasmarán serán únicas. Inigualables.
Caminamos a lo que era parte de un cuarto de esta ex fábrica. ¡Sorprendente!, aún hay pinturas decorativa y con material de aquella época. Imagínense el valor que tiene ese muro.
Muchas paredes están llenas de hoyos. No es deterioro del tiempo. Son hechos con toda la intención.
Cuentan los habitantes que esos “agujeros” los hacen como búsqueda de tesoros. Pues en ese tipo de lugares, se acostumbraba a guardar monedas de oro entre las paredes.
Seguimos caminando. Memo nos iba narrando lo que él había experimentado, le habían contado y por supuesto la historia de este hermoso, histórico y tenebroso lugar.
Durante el Porfirismo en esta ex hacienda y ex fábrica, la mano de obra la proporcionaban los peones que se dividían en dos clases: los acasillados y los trabajadores por jornal o peones de tarea.
A los primeros se les daba un cuarto para vivir junto con su familia dentro de la hacienda, y estaban sujetos por préstamos constantes que les hacían. La cuenta iba acumulándose por gastos ocasionados por enfermedades, por compra de ropa y alimentos, así como por los casamientos y las defunciones.
Estas deudas se trasmitían de generación en generación y el peón junto con su familia era casi de hecho propiedad del hacendado, y cuando la hacienda era objeto de venta, su precio incluía las deudas de estos trabajadores y a ellos como parte de la misma.
En ese momento.. escuchamos un ruido. Observamos luces. Alguien llegó a la Claudina… todos caminamos a la entrada principal para ver lo que sucedía…
De repente …













