Teapan y sus girasoles florecen para sus visitantes
Rafael Lucio, Ver.- En la tranquila localidad de Teapan, municipio de Rafael Lucio, un campo de girasoles ha ido creciendo en belleza y popularidad desde hace tres años.
Lo que comenzó como un proyecto agrícola para alimentar ganado, hoy se ha convertido también en una atracción turística que recibe visitantes de distintos puntos del estado y más allá.
Así lo explica Graciano Huesca Ochoa, uno de los tres socios que emprendieron este cultivo hace tres años en un predio de cerca de una hectárea, conocido como Girasoles del Bosque.
“Al principio plantamos girasol para tener forraje para el ganado, no pensando en abrirlo al público. Pero al ver cómo florecía, decidimos compartir ese espectáculo con la gente”, comenta.
La temporada de floración varía según la fecha de siembra y las condiciones climáticas, ya que el girasol requiere clima seco y cálido para desarrollarse bien. Este año, esperan que la floración dure durante todo agosto, atrayendo visitantes que pagan una entrada de 40 pesos para adultos y 20 pesos para niños.
El lugar ha recibido turistas incluso de Tabasco, Veracruz, Córdoba y Misantla, quienes aprovechan para disfrutar del paisaje y tomar fotografías en un escenario natural que se ha vuelto muy popular gracias a la difusión en medios y redes sociales.
Una vez terminada la floración, la planta se deja madurar para ser cortada y utilizada como silo para alimentar al ganado en temporada de escasez de pasto. “La planta entera se pica y se utiliza como alimento; la semilla contiene aceite que ayuda a incrementar la producción de leche y mantener saludables a los animales”, explica Graciano.
Aunque la producción actual es modesta alrededor de dos o tres toneladas, el proyecto no busca un gran negocio, sino combinar la utilidad agrícola con el disfrute de los visitantes. “Nuestro mayor ingreso es ver que la gente venga y disfrute”, afirma.
La semilla de girasol, que no se consigue localmente, es traída de estados como Tamaulipas, Puebla o Querétaro, a un costo aproximado de mil 800 pesos por kilo, el transporte representa un gasto extra.
Además, enfrentan retos naturales como la plaga de la tusa, un pequeño roedor que consume las plantas y obliga a resembrar algunas áreas.
Además del girasol, la zona también es apta para otros cultivos como la papa y la flor cempasúchil, que siembran para fechas especiales como el Día de Muertos.
Girasoles del Bosque se ha convertido en un ejemplo de cómo un proyecto agrícola puede evolucionar y acercar a la comunidad al campo, ofreciendo no solo alimento para el ganado sino también momentos de contacto con la naturaleza y belleza natural.



