Alertan por alta corrosión en Veracruz; el puerto lidera desgaste de metales a nivel global

por Sergio Lara
El puerto de Veracruz se ubica como uno de los lugares más corrosivos del mundo para los metales. El ambiente marino acelera la degradación de estructuras y objetos de uso diario, desde cilindros de gas hasta varillas de construcción, lo que obliga a la población a implementar métodos para extender la vida útil de su patrimonio.

El investigador del Instituto de Ingeniería de la Universidad Veracruzana (UV) y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), Ricardo Galván Martínez, advierte que detener este proceso químico es imposible, pero controlarlo es viable. “Jamás vamos a eliminar la corrosión. Nunca. Lo que sí podemos hacer es disminuir la velocidad de reacción”, explicó el especialista.
La prevención comienza en casa con medidas básicas como evitar golpear los objetos, ya que los impactos físicos rompen las capas protectoras y detonan el daño estructural. Galván Martínez señala que artículos comunes como estufas, sillas y mesas requieren la aplicación de recubrimientos para aislar el material del ambiente costeño.
El nivel de agresividad del entorno varía según la ubicación geográfica. Mientras en las áreas rurales la velocidad de degradación disminuye por la ausencia de salinidad marina, los polos industriales presentan otra amenaza: la combinación de emisiones de dióxido de carbono o azufre con el agua genera lluvia ácida, lo que reduce el pH y acelera la destrucción de los materiales expuestos.
A nivel global, el acero es el metal con mayor demanda en la fabricación de bienes y obras arquitectónicas. Su presencia es dominante tanto en el armado de concreto como en el mobiliario doméstico, pero al mismo tiempo encabeza la lista de los elementos más susceptibles al deterioro.
Para contrarrestar los efectos del clima y prolongar la durabilidad del acero, el investigador recomienda aplicar sistemas combinados. “Puedo galvanizar un metal, la estructura metálica, y posteriormente le aplico un recubrimiento, el más común que compremos en las tiendas de pintura. Con eso aseguro que mi metal está protegido y puede durar de cinco a 10 años más de lo que comúnmente estaba hecho”, detalló.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt), institución que regula el SNI, el desarrollo de investigación aplicada es prioritario para resolver problemas regionales. En Veracruz, la conformación de grupos académicos enfocados exclusivamente en la corrosión responde a la necesidad documentada de mitigar las pérdidas económicas que el clima provoca en la infraestructura pública, industrial y habitacional del Golfo de México.


