Mujeres emprendedoras: el motor que frena el estancamiento económico en el sureste
Sergio Lara
Boca del Río, Ver.- El pequeño comercio y las mujeres emprendedoras sostienen actualmente el ciclo económico en la región frente a los desafíos de la inflación y los costos operativos que asfixian a los establecimientos formales, afirmó Rosario Guadalupe Gayot Lara, presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa (Ammje) en Veracruz.

Pese al incremento generalizado en los precios de insumos, que ha modificado el costo final de productos y servicios básicos, la dirigente empresarial señaló que el consumo se mantiene activo, permitiendo que las unidades de negocio sobrevivan a la fluctuación financiera. “Mientras la economía está circulando, de alguna otra manera todos vamos ahí sobrellevando la situación”, explicó Gayot Lara.
Para la representante de Ammje, el sector de las mujeres emprendedoras ha demostrado una resiliencia particular en el contexto actual, actuando como un motor de resistencia ante las crisis. “En el sector empresarial, lo que es el pequeño comercio, las mujeres emprendedoras son las que han sacado la casta en el apoyo y en el círculo de la economía”, destacó.
Sin embargo, Gayot Lara reconoció que el panorama es drásticamente distinto para los negocios con estructuras fijas. La presión de las rentas y el pago de nóminas, combinados con una posible baja en la demanda de ciertos productos, han derivado en el cese de operaciones de diversos locales en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
“Es muy triste que tengas un local con todos los implementos que conlleva y, si no hay venta, evidentemente lo que se va a dar es el cierre del negocio”, lamentó la directiva. Esta diferencia operativa marca una brecha entre el autoempleo flexible y las empresas que enfrentan cargas administrativas y fiscales constantes.
Ante esta realidad, la Ammje trabaja en esquemas de profesionalización para que quienes inician un proyecto puedan transitar
hacia la formalidad de manera sostenible. El objetivo es que las emprendedoras logren cumplir con sus obligaciones ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) sin que esto signifique el fin de su actividad productiva.
La líder empresarial concluyó que, aunque el entorno económico es complejo para todos los niveles, la naturaleza “chambeadora” y la determinación de las jefas de empresa han impedido un estancamiento mayor en el flujo comercial de la entidad.




