Salud Mental de la UV avala intervención federal para regular celulares en las escuelas

por Sergio Lara

El uso de teléfonos celulares sin supervisión en las escuelas detona conductas agresivas en los menores y evidencia su falta de madurez para comprender los límites digitales, advirtió Samantha de Jesús Ortiz Hernández, coordinadora del Departamento de Salud Mental de la Universidad Veracruzana (UV), campus Mocambo.

Ante la inminente normativa de dispositivos móviles en planteles educativos anunciada por el Gobierno federal, la especialista respaldó la medida al señalar que los estudiantes carecen de las herramientas psicológicas para gestionar su privacidad. “Considero que es muy importante el hecho de que se regule esta parte en las escuelas, porque sin duda los niños no están en una edad considerable para tener ese manejo de celulares sin supervisión”, afirmó.

Ortiz Hernández explicó que la exposición desmedida a videojuegos y aplicaciones genera alteraciones de conducta que se manifiestan directamente frente a los docentes en las aulas. “Muchas veces vemos que los niños se ponen de una manera un poquito agresiva o molesta ante situaciones cuando la autoridad les dice: ‘por favor, guarda el teléfono’ o ‘no es momento de sacar el teléfono'”, detalló.

La coordinadora académica subrayó que la restricción, que entrará en vigor para el ciclo escolar que inicia el 31 de agosto, servirá como un soporte indispensable tanto para las instituciones educativas como para las familias. “Esta iniciativa puede mejorar esa forma de ver las cosas en los niños, pero también es una gran ayuda para los papás para frenar y tener esos estándares o regular en los niños el uso del teléfono”, indicó.

La experta puntualizó que el objetivo central de esta intervención debe enfocarse en que los menores aprendan a desarrollar hábitos saludables respaldados por su entorno. Es vital, indicó, que desde edades tempranas “empiecen a poder fomentar ese uso regulado no solamente por una ley, sino también por una institución o, en este caso, las escuelas”.

El diagnóstico clínico de la especialista universitaria coincide con los datos oficiales presentados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien alertó que los menores en México pasan hasta siete horas diarias frente a una pantalla; situación que preocupa al 83 por ciento de los padres de familia y que motiva a que más del 70 por ciento apoye la intervención en las aulas.

Mientras avanza paralelamente una regulación federal sobre las redes sociales, la postura médica y gubernamental convergen en un mismo punto, “el debate nacional no busca una prohibición tecnológica absoluta, sino proteger a los estudiantes de los mecanismos de estas plataformas que están diseñados específicamente para generar adicción”, finalizó.

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