Sin casa, pero en la búsqueda: padre viaja a Boca del Río por su hija desaparecida tras perderlo todo en Poza Rica

por Sergio Lara
Boca del Río, Ver.- En el marco de la “Jornada de Atención para la Identificación de Víctimas Desaparecidas” inaugurada este martes en el World Trade Center, destacó la presencia de Emilio Hernández Lara, quien se trasladó desde el municipio de Poza Rica pese a ser damnificado reciente por desastres naturales.

El objetivo prioritario de su traslado a la zona conurbada es la toma de muestras de ADN que permitan avanzar en la localización de su hija, Ivette Liliana Hernández García.
Ivette Liliana, madre de tres menores de edad, desapareció el pasado 29 de abril de 2024 en el bulevar Adolfo Ruiz Cortines de Poza Rica. De acuerdo con el testimonio documentado, la joven acudió a una cita a plena luz del día, aproximadamente a las 13:00 horas, con el propósito de adquirir una máquina para realizar trabajos de microblading, tras haber asistido a un curso de capacitación esa misma mañana; la última información disponible vincula el encuentro con un sujeto identificado únicamente como “Bryan”, quien también se encuentra en calidad de no localizado.

La situación de Hernández Lara expone una doble crisis de víctimas en la entidad: la desaparición forzada y los estragos climáticos. El padre de familia relató que, tras las inundaciones registradas el pasado 10 de octubre en la zona norte del estado, sufrió la pérdida total de su patrimonio material, al grado de asistir a la jornada en Boca del Río con vestimenta prestada, pues el agua arrasó con su vivienda y pertenencias.
A pesar de la precariedad derivada de la contingencia ambiental, Hernández Lara priorizó el viaje al puerto para entregar material genético y objetos personales de su hija que se encontraban bajo resguardo de su pareja, logrando así salvarlos de la inundación. Esta acción responde a la necesidad de reactivar las investigaciones, las cuales, según lo declarado por el afectado, han presentado un avance lento desde abril y se vieron frenadas operativamente en la zona norte debido a la emergencia hidrológica reciente.
El expediente del caso detalla que Ivette Liliana realizaba su vida con normalidad antes de la desaparición, habiendo llevado a sus hijos a la escuela y completado sus actividades matutinas. Existe un registro fotográfico tomado el día de los hechos que documenta la vestimenta que portaba, elemento que fue integrado a la carpeta de investigación junto con los datos recabados sobre la cita comercial que precedió su no localización.
Las repercusiones sociales del caso alcanzan a tres menores de edad que permanecen a la espera de su madre: dos niños de 13 y 10 años, actualmente bajo la custodia de los abuelos paternos, y una niña de seis años, quien se encuentra bajo el cuidado de su padre biológico. La fragmentación familiar es una de las consecuencias directas que se busca mitigar con estas jornadas forenses masivas.
La presencia de casos como el de Ivette Liliana en el World Trade Center subraya la urgencia de la identificación forense en Veracruz. Don Emilio Hernández manifestó su confianza en que la aportación de las muestras biológicas durante esta jornada nacional resulte en un paso técnico definitivo para las investigaciones que permanecen abiertas en la Fiscalía del Estado.





