Piden frenar construcción de viviendas en Coatepec por posibles vestigios prehispánicos

Por Patricia Barradas
Xalapa, Ver.- Habitantes y activistas del Consejo Ciudadano para la Protección de Bienes Patrimoniales de Coatepec, solicitaron la suspensión temporal de un proyecto habitacional que contempla la construcción de hasta 400 viviendas en un predio de 12 hectáreas ubicado en la zona conocida como San Lucas, debido al hallazgo de vestigios arqueológicos que podrían formar parte de un asentamiento prehispánico de grandes dimensiones.

En conferencia de prensa, integrantes del movimiento ciudadano señalaron que la zona de San Lucas y de Campo Viejo, presentan evidencias que podrían estar relacionadas con los vestigios descubiertos hace más de tres décadas en esa región.
El arquitecto Gregorio Jácome Rodríguez explicó que los hallazgos recientes modifican la percepción que se tenía sobre la dimensión del antiguo asentamiento, los vestigios no estarían concentrados en un sólo punto, sino distribuidos en una superficie considerable.
“Estamos hablando propiamente de una ciudad”, sostuvo al referirse a la posibilidad de que Campo Viejo y San Lucas formen parte de un mismo complejo arqueológico.
De acuerdo con el arquitecto, dentro del predio de San Lucas, se identificó una plataforma de aproximadamente 20 por 30 metros, además de una pieza que ya es reconocida por los participantes como la “Estela Coatepec”.
El terreno tiene una superficie de 12 hectáreas y se contempla desarrollar alrededor de 400 lotes, sin embargo, los activistas consideran que el área con potencial arqueológico podría ser mucho mayor debido a que el predio colinda con la zona de Campo Viejo, donde previamente se han localizado estructuras.
Jácome Rodríguez indicó que en otro desarrollo habitacional conocido como La Trinidad, también se habría localizado una pequeña pirámide, que desde su perspectiva, refuerza la hipótesis de que los descubrimientos corresponden a un asentamiento de mayor extensión.
Los ambientalistas señalaron que el principal problema es que mientras continúan las obras y la comercialización de los lotes, los trabajos arqueológicos avanzan de manera limitada.
Actualmente, el área que permanece confinada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia corresponde únicamente a un espacio de aproximadamente 20 por 30 metros, pese a que el proyecto inmobiliario abarca 12 hectáreas, que consideran insuficiente delimitar únicamente la superficie donde ya fueron identificados vestigios.
El arquitecto sostuvo que las estructuras se encuentran aproximadamente entre 1.5 y dos metros por debajo del nivel de las construcciones actuales, consideró necesario utilizar herramientas tecnológicas especializadas para conocer qué existe debajo del terreno.
Entre las alternativas mencionadas se encuentran estudios mediante LiDAR y georradar, con los que se podría obtener información sobre posibles estructuras sin recurrir únicamente a excavaciones convencionales.
Los ciudadanos aseguraron incluso que ya han consultado presupuestos para este tipo de trabajos, estimaron que un estudio de esta naturaleza tendría un costo inferior a 700 mil pesos.
Los integrantes del consejo ciudadano señalaron que tuvieron acercamiento con el Ayuntamiento de Coatepec y existe una comisión que analiza el caso, incluida la posibilidad de emprender acciones desde el ámbito jurídico.
Jácome Rodríguez explicó que su principal petición es que se detengan temporalmente las obras para permitir que se realice un diagnóstico arqueológico integral.
La preocupación principal es que mientras continúe la construcción puedan destruirse elementos que todavía no han sido identificados.
Los ambientalistas recordaron las declaraciones realizadas previamente por autoridades federales y estatales respecto a la posibilidad de destinar recursos para estudiar la zona.
Indicaron que el pasado 19 de junio la Presidenta, Claudia Sheimbaun habría anunciado recursos para atender nuevos descubrimientos arqueológicos, mientras que el 22 de junio la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, habría planteado la posibilidad de respaldar trabajos de investigación en el área.
Sin embargo, lamentaron que mientras se define la disponibilidad de recursos, el tiempo avance y continúe la venta de los terrenos.
Además de solicitar la suspensión de las obras, los activistas plantearon que los vestigios puedan ser investigados, restaurados y conservados para crear eventualmente un museo de sitio.
Recomendaron a las personas interesadas en adquirir viviendas o terrenos en la zona actuar con cautela mientras se determina la verdadera extensión de los vestigios.
Uno de los participantes señaló que el desarrollo inmobiliario forma parte de un grupo empresarial denominado Novaterra, por lo que consideró viable suspender temporalmente las obras mientras se buscan recursos para realizar estudios especializados.
Los integrantes del consejo reconocieron que el proyecto cuenta con autorizaciones, insistieron en que la existencia de permisos no debe impedir que las autoridades actúen bajo un principio de precaución cuando existe la posibilidad de afectar patrimonio cultural.
Finalmente, dijeron que su intención es conocer que existe debajo de las 12 hectáreas, establecer la dimensión real del asentamiento y determinar qué zonas deben ser preservadas antes de que continúe la urbanización.


