Primer censo nacional de caballos buscará sentar las bases legales contra el maltrato animal

por Sergio Lara
Representantes de diversas disciplinas ecuestres en México anunciaron la creación del primer censo nacional de equinos. El proyecto busca cuantificar el número de caballos, jinetes y familias que dependen de esta actividad para determinar el impacto económico de la industria en el país.

Al respecto, Jorge Cobos Ruiz, presidente y fundador de la Asociación de Jinetes del Estado de Veracruz (OJEV), detalló que el instrumento estadístico se trabaja en conjunto con la Federación Mexicana de Cabalgantes y Actividades Ecuestres.
“Este registro que se pretende levantar nos va a permitir ubicarnos en tiempo y forma cuántos equinos tenemos en todo el país, cuántos jinetes habemos y cuántas familias dependen económicamente de la actividad ecuestre”, declaró Cobos Ruiz.
De acuerdo con el Censo Agropecuario del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y los reportes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), el registro gubernamental contabiliza a los equinos dentro de las unidades de producción rural, pero el Estado mexicano carece de un padrón específico que mida el alcance de la industria ecuestre, el deporte y la charrería.
Los organizadores utilizarán los resultados del censo para presentar métricas ante las instituciones gubernamentales. El objetivo es que las dependencias estatales y federales integren al sector en sus agendas de trabajo y establezcan programas de financiamiento y desarrollo para las personas vinculadas a estas actividades.
“Se dice y hay algunas publicaciones donde se ubica a México como el segundo país con mayor número de caballos en el mundo. Entonces, a través de este censo, vamos a poder corroborar el dato y, sobre todo, poder dimensionar la magnitud del mundo ecuestre que aquí prevalece”, puntualizó el presidente de la OJEV.
La base de datos nacional también servirá para diseñar instrumentos jurídicos y manuales de operación. Con la información demográfica y económica recabada, las asociaciones fundamentarán la creación de leyes y reglamentos basados en la ciencia para garantizar el bienestar animal, regular la logística de las cabalgatas y establecer protocolos obligatorios de atención veterinaria en los eventos ecuestres.


